Para entender esto hay que saber cómo funciona el sistema ferroviario ruso, mongol y chino en su conjunto. El motivo se puede explicar brevemente de la siguiente manera.
Intentaremos explicarlo con un ejemplo. Si el tren número 4 va de Moscú a Pequín y yo vendo un billete de Ulan Bator a Pequín, ese lugar se podrá combinar sólo con un billete comprado por otra persona que viaje de Moscú a Ulan Bator (Moscú-Ulan Bator + Ulan Bator-Pequín = tramo completo Moscú-Pequín vendido).
Éste es un caso sencillo. Pero hay cientos de posibles combinaciones de paradas y decenas de miles de lugares.
Existen diferentes algoritmos de optimización vigentes en los sistemas informáticos de los ferrocarriles. El más avanzado es el sistema Express-3, aún no difundido en toda la línea.
Los sistemas anteriores tenían algoritmos de optimización de ventas menos complejos, aunque no por ello menos eficaces.
Uno de éstos se ve en el ejemplo considerado: como es posible vender la primera clase completa a personas que viajan de Moscú a Pequín sin escalas (tramo completo Moscú-Pequín), no vale la pena vender tramos inferiores, salvo durante los últimos 2 días antes de la salida del tren, si quedan lugares disponibles.
Nosotros no podemos ofrecer esta opción, porque el cliente no tendría la seguridad de viajar hasta 2 días antes de la salida. Por ejemplo, se conocería la disponibilidad del tramo Ulan Bator-Pequín después de la salida del tren desde Moscú.
En el caso de los trenes que salen de Pequín, intervienen también criterios de nacionalidad, en el sentido de que las ventas dan prioridad a quienes son de nacionalidad china y luego otorgan los lugares restantes a las otras nacionalidades.
En cuanto a la segunda clase, no se tiene la seguridad de llenarla para el recorrido completo.
Por eso no son aplicables estos métodos de optimización.
Explicado brevemente, éste es el motivo. Se aplica un gran número de reglas, y nuestro trabajo supone también la consideración de todos estos parámetros en la preparación del itinerario.